Categorías
Aproximación y macro Naturaleza (fauna y flora)

El cuento del sapo

Una nueva fotografía de aproximación realizada con teléfono móvil dónde la iluminación es esencial y en esta publicación te cuento cómo la hice.

La semana pasada, Patty nos dejó una publicación con una historia sobre una avispa y lo más interesante es que la fotografía, muy impactante, fue tomada con un teléfono móvil que además no es de los que disponen de las últimas tecnologías.

Cuando salimos a fotografíar el faro de Corrubedo por la noche, mientras exponía una de mis imágenes, escuché un ruidito muy cercano y descubrí este pequeño anfibio que lejos de ser en feo del cuento, a mi me pareció hermoso.

Se portó genial y se dejó fotografíar, siempre con sumo cuidado por nuestra parte.

En mi blog personal, podréis ver más imágenes de esa mini sesión de fauna además de entrar en algún pequeño detalle sobre la especie y, también los datos EXIF de las mismas para que podáis ver la configuración y también el tipo de móvil que usé (el que tengo, sin más).

Mi móvil no está anticuado pero tampoco es de última generación. No tiene modo noche ni cuatro cámaras ni 40 megapíxeles. Pero es que eso no es lo importante cuando tomamos fotografías con un teléfono.

Lo más importante con la fotografía móvil es proporcionarle a la herramienta aquello en lo que se sienta más débil y, generalmente, será la luz.

Un móvil antiguo (el de Patty ya tiene sus añitos) puede solucionar sus carencias técnicas si lo que se le aporta es luz. Mi móvil, un poco más moderno, no dispone de modos nocturnos ni historias de esas. El modo ese de retrato es un horror, sobre todo cuando me hago un autorretrato porque ¡no veáis que bocados me pega en la cabeza! Quiero decir con esto que no os dejéis desanimar con los resultados de vuestros móviles, ¡seguid intentándolo! Debéis entenderlos y seguro que lográis cosas interesantes. Necesitáis luz, buena iluminación.

Estas fotografías las hice yo sólo, sin trípodes, flashes de estudio, esquemas de iluminación complicados ni nada de eso.

Simplemente una linterna que iluminaba desde arriba, tratando de no apuntar directamente a los ojos. Pero a una distancia lo suficientemente elevada como para ablandarla y no quemar la foto. Eso en una mano. En la otra, el móvil. Por supuesto, la cosa no fue sencilla, nadie dice que lo sea. No fueron tres la fotos que tomé, necesité alguna más porque el sujeto, aunque lentamente, se movía. Aprovechaba cuando yo retiraba la iluminación para observar el resultado a acercarse a su agujero que ya está muy cerquita de donde fueron tomadas estas últimas imágenes, las que finalmente me gustaron porque obtuve aquello que buscaba.

La fuente de luz, cuanto más pequeña, más dura incide sobre el sujeto, pero si te alejas un poco, haces que se suavice al expandirla. Es lo que se conoce en fotografía como la ley inversa al cuadrado. Ahí está la clave. No podía separarme mucho porque mis brazos tienen una longitud limitada, pero buscando la dirección y distancia con rapidez y paciencia al mismo tiempo, pude encontrar una imagen con sombras menos pronunciadas y mostrar algo de volumen y color en las verruguitas del sapo. Teniendo en cuenta que el lomo del animal recibía toda la iluminación con el riesgo de perder textura, volumen y saturación; corregido con una leve inclinación.

Ya sé que quedan muy bonitos los reflejos de los puntos de iluminación en los ojos de los sujetos… pero debemos priorizar siempre a nuestro modelo. Estamos hablando de un animal que sale por la noche, que vive en huecos escavados en el terreno. Es lógico pensar que mucha gracia no les hará que la luz les incida directamente a sus pupilas.

¡Y así fue! Sin mucha parafernalia, ni tampoco elaboraciones complicadas de grandes producciones. Estas imágenes no valen obviamente para cubrir un documental para la National Geographic, pero sirven perfectamente para hablar de la especie y para una colección particular. Lo maravilloso que tienen los teléfonos móviles es que puedes manejarlos a una mano y eso te permite tener la otra libre para lo que necesites. Aprovéchalo en aquellas situaciones en las que necesites sujetar varios elementos.

Así que sea con lo que sea, disfrutad del acto fotográfico, buscar la belleza incluso allí donde creáis que es imposible encontrarla y divertíos, divertíos todo lo que podáis porque la vida es corta, da sorpresas como bien nos ha demostrado el 2020 y lo que hoy nos puede parecer banal, mañana lo podremos echar muchísimo de menos.

Pasad dentro de lo que se pueda unas muy felices fiestas, aunque ya sé que muchos sentirán alguna terrible pérdida y la mayoría no podremos reunirnos como estábamos acostumbrados.

Pero todo termina, lo malo también y os deseo a todos y todas un próspero y feliz Año Nuevo 2021, sobre todo con muy buena salud, lejos de cualquier virus y dolencia. Que las pérdidas disminuyan porque a día de hoy hablamos de cifras inaceptables y que podamos seguir expresándonos, viviendo la vida como nos merecemos y luchando por aquello que merece la pena luchar olvidándonos un poco de lo más vanal.

Abrazos y feliz semana. ¡Nos leemos!

¡Gracias por tu visita
y buenas vistas desde cámara!

Por Anxo Dafonte

Como fotógrafo me considero multidisciplinar, dicen que eso te hace ser mediocre en todo y bueno en nada... pero como yo soy feliz así, ¡que me quiten lo 'bailao'!

4 respuestas a “El cuento del sapo”

Recuerdo ese momento. Fue una pena, porque cuando legué ya con el objetovo macro colocado en la cámara, ya se había escondido el bueno del sapo. Se ve que la foto no era para mi. Meno mal que estabas atento y pudiste aprovechar es momento.
Aunque no lo uso normalmente para hacer mis fotos ( no encuentro del todo cómodo con él, supongo que por falte de práctica), reconozco que hoy en día con un teléfono se pueden hacer fotos maravillosas.
Un saludo y a ver si podemos salir pronto a fotar juntos, que se echa de menos.

Le gusta a 1 persona

Pronto, David, pronto podremos ir a fotar por ahí. Mientras, a seguir practicando. Utiliza de vez en cuando el móvil para conocer hasta dónde puede llegar tu dispositivo y recuerda que la clave en la fotografía es la iluminación. Juega con él.

Le gusta a 1 persona

Madre mía¡¡ sois unos auténticos PRO con la cámara del móvil, me dejas loca. Estos días que estoy de vacaciones voy a probar hacer fotos con el móvil y a ver que sale:) Me parece increíble que no se asustará pegando un salto porque con el móvil te tendrías que acercar mucho ¿no?. Me quedo loca de verdad¡¡¡ Un abrazo y espero que tengas una Navidad estupenda y pasa también muy buen findefotográfico😊

Le gusta a 1 persona

Efectivamente, me tuve que acercar mucho e iluminarlo con sumo cuidado para non molestarle ya que es un animal adaptado a la oscuridad. Pero también hay un trabajo previo de adaptación en el que me iba aproximando muy lentamente. Hasta que el animal se va relajando y entiende que no le harás daño. Cuando se sienten atacados adopta una posición muy concreta estirando todas sus patas y elevando exageradamente los cuartos traseros, además de segregar su toxina.

Cuando supo que yo no era un peligro, simplemente continuó tranquilamente su camino aunque estuviese yo a diez centímetros.

Con el móvil, luz y cercanía, son claves.

Un abrazo, feliz semana.

Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .